sábado, 7 de junio de 2008

Atento 4º TM ATENTO!!!!!



Pero que honor, estrenar blog con ustedes...A ver si se lucen!!!
Estas son las consignas para cada grupo:
CONQUISTA DEL DESIERTO 1879

Realizar un informe sobre:
GRUPO 1: Antecedentes de la conquista del desierto desde 1820. Señalar etapas en el avance de la "civilización" contra los "indios". Identifiquen con claridad protagonistas, intereses, causas, modalidad, resultados.
GRUPO 2: Causas de la conquista del desierto. Clasifiquenlas en políticas, económicas y culturales. Respondan cual fue la principal?
Grupo 3: La organización de la conquista. Describan quién/es la planearon, quién/quienes la llevaron a cabo. Las estrategias utilizadas. Qué adelantos tecnológicos se emplearon?
Grupo 4: Consecuencias de la conquista del desierto. Clasifiquenlas en políticas, económicas y sociales. Expliquen que grupo/s se beneficiaron y porqué?
Grupo 5: Constitución de 1994. Describan los cambios realizados en la Constitución en relación con los pobladores originarios: qué reconocimientos y que derechos se les otorgaron?
Grupo 6: El pobladores originarios en la actualidad. Resuman tres artículos periodísticos que presenten la situación de estos grupos en la actualidad así como los debates que existen en la prensa sobre esta problemática.
En todos los casos, el informe no puede superar las 800/1000 palabras. Tienen que incluir las fuentes utilizadas. Pueden usar el material que estamos leyendo en clase y recorrer este que agrega información más original:
http://www.indigenas.bioetica.org

La fecha de entrega final es el miércoles 18 de Junio. Tienen que subirlo como comentario al blog y, además, entregar una copia impresa. Pueden utilizar las clases en el medio para consultas. O sino me escriben. Buen inicio del blog a todos!!! Diana.

LOS GRUPOS YA ESTÁN ASIGNADOS; LOS ARMAMOS EL VIERNES: SI NO SE ACUERDAN EN CLASE LOS REVISAMOS.

Agrego algunas páginas a pedido del gran público: VERLAS CON CUIDADO Y CONTRASTAR LA INFORMACIÓN!!!!

http://www.bariloche.com.ar/museo/DESIERT.HTM
http://biografiasyvidas.com/biografia/m/mitre.htm
http://www.produccionbovina.com/temas_varios/temas_varios/42-roca.htm






6 comentarios:

Natan dijo...

En el año 1820, el derrumbe del poder nacional otorgó autonomía a Buenos Aires, que además heredó casi todos los ingresos fiscales de aquél. Esta situación permitió el retorno a una política de más activa expansión sobre las tierras indígenas.
Hacia el año 1820, se desarrollan tres procesos íntimamente vinculados. El aumento de los precios internacionales de los productos pecuarios (especialmente cueros), que llevó a una gran elevación del precio interno del ganado, así como del valor de la renta de la tierra. Además, la guerra de la Revolución y las llamadas civiles, interrumpieron la prosperidad ganadera de Entre Ríos y la Banda Oriental, zonas que habían llevado adelante una participación mayor que la propia Buenos Aires, en los envíos de cueros hacia Europa, a fines del período colonial. Ante estas oportunidades, la obtención de tierras nuevas parecía imprescindible y el avance de la frontera se planteó como una necesidad universalmente sentida en Buenos Aires. No fue extraño, que la ciudad se volcase hacia su propia campaña en búsqueda de una recuperación económica.
Dentro de la política de frontera de Juan Manuel de Rosas, caracterizada por la búsqueda de logros en el corto plazo por distintos medios (intimidación, conquista, alianzas, tributos, convenios de paz, etc.), hay un evidente y marcado movimiento en dirección sur, hasta alcanzar Bahía Blanca y Patagones (avance militar del año 1833).
Al finalizar la década de 1850 se retoma el avance, trazando nuevamente la frontera desde el río Quequén Grande, una línea externa a las sierras del Tandil, Tapalqué, Fortín Esperanza, Cruz de Guerra, Bragado y Junín. A partir de 1860, el movimiento se hace lento, pero se estabiliza la ocupación, asegurando una amplia expansión sobre la costa sur.
En tanto, el comercio y la resistencia indígena proseguirían bajo la forma de alianzas y confederaciones indígenas, hasta 1870 en algunos puntos de nuestra región y especialmente en el oeste y sur de la actual provincia de Buenos Aires.
Dentro de estos lineamientos generales, fue teniendo lugar la expansión de la frontera sur, hasta su desaparición a fines del año 1889.
Las relaciones entre "indios" y "blancos" se dieron en un marco de fuertes tensiones. Fueron comunes las alianzas, pactos y negociaciones entre los caciques que controlaban el territorio pampeano y los gobiernos instalados en Buenos Aires. A pesar de ello, hubo conflictos con las tribus que impedían la ocupación de sus tierras durante el período colonial y en los tiempos posteriores a la independencia hasta bien entrado el siglo XIX, especialmente en el sur y oeste de la provincia de Buenos Aires.
Los gobiernos que tenían su sede en Buenos Aires y las personas interesadas en mantener sus propiedades rurales lejos de la amenaza de indios, se preocuparon por consolidar una frontera que permitiera el avance de los poblados y las estancias de los blancos.
En los tiempos en que Martín Rodríguez fue gobernador, se organizaron varias expediciones militares contra los indios de la zona del Tandil. Los indígenas, que vieron con preocupación la instalación de asentamientos permanentes en sus tierras ubicadas “más allá del Salado” atacaban con frecuencia a los guardias y habitantes del lugar. Los aborígenes conocían bien la pampa húmeda y mantuvieron en secreto información de utilidad para impedir el avance de los blancos.
Las grandes estancias de la región pampeana no se establecieron sobre un desierto ni sobre "tierras vírgenes". Los indígenas ocuparon un amplísimo territorio en nuestra región, comprendido por el Arroyo Chapaleofú, el Río Salado y el mar, hasta que comenzaron las campañas de Martín Rodríguez, gobernador de la Provincia de Buenos Aires. La expansión nacional hacia el sur, prosiguió con extraordinaria dinámica atravesando el Salado y cubriendo un territorio que se extendió hasta Bahía Blanca y Sierra de la Ventana.
Los sucesivos enfrentamientos militares provocaron el progresivo desplazamiento indígena de nuestra región hacia el oeste, a los campos de Carhué, a los valles del oriente de la actual provincia de La Pampa y al valle del río Colorado. Pese a esta retracción, los indígenas no abandonaron totalmente las tierras fértiles de la campaña bonaerense. Algunos grupos permanecieron instalados en las tierras consideradas "del blanco", en calidad de aliados de las autoridades militares y gubernamentales.
El cacique Cafulcurá, logró constituir una confederación que englobó a los distintos cacicatos y alcanzó, de este modo, el punto más alto de concentración política que lograron los indígenas. La derrota de este cacique en San Carlos (1872) fue, en realidad, obra de Catriel y Coliqueo (otros caciques), que combatieron como aliados de las fuerzas nacionales. A la autonomía indígena le quedaba por entonces poca vida y los grandes malones entre 1875 y 1876 fueron el último gran intento ofensivo para defender sus posesiones ante el avance de la llamada "civilización".
La conquista del desierto favoreció las riquezas madres (la agricultura), la colonización, la inversión y las comunicaciones; sin embargo se produzco un etnocidio y reducción de la población aborigen. Esta fue llevada a cabo por julio argentino Roca entre 1879 y 1880.
La presidencia de Avellaneda puso fin a este problema con la construcción de una zanja de Alzina (ministro de guerra) y la inauguración de nuevos pueblos, con vallados de protección y el Mangrullo: y la conquista de Roca mediante la reducción de indios. 5 columnas se formaron: la de Roca desde Azul hacia Carué; la de Lavalle a Través de la Pampa; la de Rocedo de Mercedes, San Luís y la de Uriburu desde San Rafael Mendoza al río Neuquén.
En los años siguientes se completó la ocupación de toda la región patagónica, incorporando esas tierras a la administración del Estado argentino. La población indígena sobreviviente fue sometida al trabajo rural; los hombres actuaban como peones en las estancias donde se criaban ovejas y las mujeres y niños, sirvientes. Algunos caciques, como Namuncurá, Sayhueque y Coliqueo, que habían colaborado con el gobierno en las luchas por el territorio, recibieron tierras donde instalarse con sus comunidades. Poco a poco, con diversas usurpaciones y engaños jurídicos, la tierra fue quedando en manos de otros propietarios.

Bibliografía: http://www.monografias.com/trabajos11/hisarg/hisarg.shtml#anarq
http://www.mardelplata-ayer.com.ar/avancemilitarcontralosindios.html

Juan Orza dijo...

Causas de la Conquista del Desierto (1879)

Desde el comienzo de la presidencia de Bartolomé Mitre se inicia un período conocido como el de las presidencias históricas, comprendido entre 1862 y 1880. Durante esta etapa el objetivo fue desarrollar la economía argentina e incluirla en el mercado mundial como un país agroexportador.
Uno de los medios por los cuales se llevó a cabo este proyecto fue la Conquista del Desierto. Las causas que motivaron esta campaña ofensiva contra el pueblo indígena, que habitaba más de la mitad de la superficie del país (toda la región patagónica y la llanura pampeana), fueron las siguientes:

Causas de carácter económico :
- Una vez lograda la unificación del Estado Nacional, la inserción del país en la economía mundial implicaba la necesidad del uso de tierras que en ese preciso momento estaban ocupadas por sus pobladores originarios. En consecuencia la Patagonia y la región pampeana fueron los blancos asignados para la obtención de nuevas hectáreas que permitieran aumentar la producción y exportación de bienes pecuarios, e incorporar a dicha región como área productora de materias primas provenientes del ganado ovino (para abastecer la cada vez mayor producción textil europea debido a la creciente demanda de lanas a causa de la segunda revolución industrial) y del bovino (dada la aparición de los barcos frigoríficos que podían trasladar dicha carne hacia diferentes puntos del mundo con cierto grado de eficiencia).
- Los continuos ataques provocados por los malones indígenas impedían el desarrollo de la economía de la Nación, ya que, durante estos ataques, los indígenas se robaban el ganado vacuno y frenaban la producción de cueros y carnes saladas destinadas a la exportación.

Causas de carácter político :
- Una de las causas que llevo al Ministro de Guerra del Presidente Avellaneda, el militar Alejo Julio Argentino Roca, a liderar esta campaña fue el temor a una invasión y conquista por parte del ejército chileno sobre la Patagonia, el cual ya había conquistado varios territorios durante la Guerra contra la Confederación Perú-Bolivia. La consolidación del Estado Nacional hacía necesaria la clara delimitación de sus fronteras con los países vecinos. En este contexto, se hacía imprescindible la ocupación del espacio patagónico reclamado por Chile durante décadas.
- En la Constitución redactada en el año 1853 ya se hacía referencia al objetivo de constituir un Estado Nación unificado. Esto se vio afectado por la presencia de fronteras internas que separaban la soberanía del Gobierno Argentino de la de los pueblos indígenas. Con la ejecución de la conquista se buscó eliminar esas fronteras y dar paso a la unificación de un Estado Nación que pudiera ser reconocido como una unidad en el ámbito internacional.
- A causa del desorden provocado por los ataques indígenas a los pueblos de la frontera, el Estado como tal debió asegurarse de cumplir con los atributos centrales que lo caracterizan. Esto derivó en la urgencia de conformar un sistema de dominación estable que permitiese imponer el “orden” (la dominación efectiva de las autoridades sobre la población) y asegurar el “progreso” con la preservación del sistema.

Causas de carácter cultural :
- El indígena, desconocedor del término propiedad privada y poblador de una sociedad más horizontal e igualitaria, atentaba contra el orden y el progreso que se buscaba establecer en la Nación. El hombre blanco llegado de otro continente buscaba romper las ya establecidas tradiciones indígenas y acusaba al indígena de inadaptado. Mediante la Conquista del Desierto, el Gobierno pretendía mostrarse así mismo como un personaje civilizador y progresista, mientras consideraba a las comunidades nativas como impedidoras del progreso.
Según los pobladores “blancos” había que desplazar a esos indios revoltosos maleducados que tenían la desfachatez de proteger su tierra y su cultura.


Considerando la información que nos brinda este informe, podemos decir que todas estas causas cumplieron un rol fundamental en la realización de la Conquista del Desierto como un todo. La que tuvo una mayor influencia es decir, la que actuó como detonante de la campaña, fue la que tenía como objetivo la inserción del país en la economía mundial debido a la creciente demanda de materias primas en el exterior que reclamaba el uso de una mayor cantidad de tierras.
Hasta ese momento, esas tierras se encontraban ocupadas por los pobladores originarios, o sea los indígenas americanos, por lo que los gobernadores de la época consideraron conveniente y necesario proceder hacia la exterminación de estos habitantes del suelo patagónico por medio de una campaña militar ofensiva, que debido a la muerte del Ministro de Guerra Alsina quedo relegada en manos del militar Julio A. Roca.
De acuerdo con la Memoria del Departamento de Guerra y Marina de 1879, se tomaron prisioneros 5 caciques principales y uno fue muerto (Baigorrita), 1.271 indios de lanza prisioneros, 1.313 indios de lanza muertos, 10.513 indios de chusma prisioneros y 1.049 indios reducidos.


Bibliografía:

Pigna Felipe, Dino Marta, Mora Carlos, Bulacio Julio y Cao Guillermo. “Historia: La Argentina contemporánea”. - 4ta edición. Buenos Aires, Argentina: Ed. A-Z 2006.
http://.es.wikipedia.org/wiki/Julio_Argentino_Roca
http://argentina.aula365.com/permalink/curso/La-Conquista-del-Desierto-267551.aspx
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/republica_liberal/conquista_del_desierto.php
http://latitudbarrilete.blogspot.com/2006/04/la-conquista-del-desierto.html
http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/buenos_aires/ultimo-malon/campania.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Constituci%C3%B3n_Argentina_de_1853
http://www.encuentro.gov.ar/Content.aspx?Id=919

Integrantes:

- Carabajal José M.
- Orza Juan V.
- Santoro Guido
- Valentini Facundo N.
- Yaccarino Lucas G.

Mayayo Manuel dijo...

TRABAJO PRÁCTICO

HISTORIA-CAMPAÑA DEL DESIERTO




Alumnos: Ayelén Liserre, Antonella Rafaelle, Manuel Mayayo, Hernán Nieto.

Profesora: Diana Debenedetti

Escuela: I.E.S J. B. Justo

Año: 3ero T.M.





-QUIENES LA PLANEARON
La conquista del desierto fue planeada, en una primera instancia, por el unitario Adolfo Alsina, quien propuso la idea de crear una zanja para evitar que los indios se llevaran consigo el ganado capturado.
En una segunda instancia, fue el general Julio A. Roca quien ideó un plan de aniquilamiento de las comunidades indígenas a través de una guerra en la cual iban a ser extinguidos o expulsados.

-QUIENES LA REALIZARON
La conquista fue llevada a cabo principalmente por:

-La división del general Roca: Que contaba con 1900 soldados y 105 indígenas que lograron entrar a la isla de Choele Choel,

-La división de Uriburu: logro matar al cacique ranquel Peyeumán, capturaron al cacique Painé y luego lograron matar al cacique Baigorrita. Como resultado, Uriburu logro matar a 1000 indigenas y aprisionar a 700 de ellos.

-Columnas centrales: Lideradas por Nicolás Levalle y Eduardo Racedo, entraron por la pampa central y ocuparon la zona de Trarú Lauquen y Poitahue. Levalle contaba con 325 soldados y 125 indígenas, Racedo tenía 1350 soldados, entre ellos indígenas ranqueles de los caciques Cuyapan y Simón.

-ESTRATEGIA UTILIZADA
El plan de Roca se realizaría en dos etapas: una ofensiva general sobre el territorio que abarca el sur de la provincia de buenos aires y el Rio negro, y una marcha coordinada en varias divisiones para confluir en las cercanías de la actual ciudad de Bariloche.

Primera etapa:

En 1878, el presidente Avellaneda envió al Congreso un proyecto para poner en ejecución la Ley del 23 de agosto de 1867 que ordenaba la ocupación del Río Negro, como frontera de la república sobre los indios pampas. El Congreso sancionó en octubre una nueva Ley autorizando una inversión de 1.600.000 pesos para sufragar los gastos de la conquista.

El enfrentamiento armado comenzó a partir de fines de 1878, cuando se comenzó a “despejar” la zona situada entre la zanja de Alsina y el Río Negro, atacando establecimientos aborígenes:
El indio mapuche Manuel Namuncurá sufrió sucesivos ataque de parte de Nicolás Levalle y, más tarde, de el teniente coronel Freire, provocando más de 200 bajas.
Simultáneamente, el coronel Lorenzo Vintter tomó prisionero a Juan José Catriel con más de 500 guerreros y a Pincén cerca de Laguna Malal (estos caciques fueron llevados a la isla Martín García), y el capitán Ambrosio capturó al indio ranquel Epumer.
Intervinieron otros personajes, tales como el mayor Camilo García, el teniente coronel Teodoro García, el coronel Rudecindo Roca, el coronel Nelson, el sargento mayor Germán Sosa, el coronel Eduardo Racedo, el teniente coronel Rufino Ortega y el teniente coronel Benito Herrero.


Segunda etapa:


Al tener la financiación aprobada, Roca estuvo en condiciones de preparar sus fuerzas para lanzar la ofensiva final. La expedición partió entre marzo y abril de 1879 y los seis mil soldados fueron distribuidos en cuatro divisiones que partieron de distintos puntos para controlar la pampa. Dos de esas divisiones estaban bajo las ordenes de Roca y del Coronel Napoleón Uriburu que partieron desde Carhué y San Rafael hasta Choele Choel .
La división del general Roca contaba con 1900 soldados y 105 indígenas que lograron entrar a la isla de Choele Choel, y la división de uriburu logro matar al cacique ranquel Peyeumán, capturaron al cacique Painé y luego lograron matar al cacique Baigorrita. Como resultado, Uriburu logro matar a 1000 indígenas y aprisionar a 700 de ellos. Luego, las columnas centrales lideradas por Nicolás Levalle y Eduardo Racedo, entraron por la pampa central y ocuparon la zona de Trarú Lauquen y Poitahue ( Levalle contaba con 325 soldados y 125 indígenas, y Racedo tenía 1350 soldados, entre ellos indígenas ranqueles de los caciques cuyapan y simon)
El 25 de mayo de 1879, desde Río Negro, se preparó el último tramo de la conquista. El 11 de junio las tropas de Roca llegaron a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Pocos días después el ministro debió regresar a Buenos Aires para garantizar el abastecimiento de sus tropas y para estar presente en el lanzamiento de su candidatura a presidente de la República por el Partido Autonomista Nacional. Lo reemplazaron en el mando los generales Conrado Villegas y Lorenzo Vintter, quienes arrinconaron a los aborígenes neuquinos y rionegrinos en los contrafuertes de los Andes y lograron su rendición definitiva en 1885. El saldo que genero esta campaña fue de miles de indios muertos, 14 mil reducidos a la servidumbre, y la ocupación de 15 mil leguas cuadradas que se destinarían teóricamente a la agricultura y ganadería.

-ADELANTOS TECNOLÓGICOS

En esta conquista se observan distintas tecnologías:
Los indios usaban armas rudimentarias (lanzas, arco, flechas, entre otros) que no se comparaban con la magnitud de destrucción de las armas del ejército nacional.
El ejército nacional utilizaba armamento más desarrollado que involucraba el uso de la pólvora, como los rifles de repetición, como el Remington, el cual representaba una ventaja en cuanto a la velocidad en combate a la hora de liquidar indígenas (permitía proyectar 6 disparos a diferencia de los fusiles anteriores que disparaban una sola vez)
Ante este aspecto, se necesitaban un número mucho menor de soldados para combatir que antes, puesto que cada uno rendía más individualmente. Esto significó una ventaja ya que los indios solían superarlos en número.





Bibliografía:
• www.wikipedia.org
• www.elhistoriador.com.ar
• www.arteenarmas.com
• www.histarmar.com.ar

Michelle Valfré dijo...

Situación de pobladores originarios actualmente en la Argentina


Estos pueblos, en la actualidad, siguen siendo excluídos desde muchos puntos de vista, tanto social como políticamente.
En Argentina, se cuentan catorce etnias culturales, catorce pueblos aborígenes. (Los Collas en Jujuy, Salta y Catamarca; los Tobas, Matacos y Pilabas en Formosa y chaco; los Mocovíes en el noroeste de Santa Fe; los Mapuches en el oeste de la Patagonia; los Guaraníes en el norte de Corrientes y Misiones; los Tehuelches en Santa Cruz; los Chorotes en Salta; los Diaguitas en Catamarca y La Rioja) y se calcula que existen más de quinientos mil nativos aunque en esta cifra no se toma en cuenta a las comunidades insertas en barrios (por ejemplo, los Tobas en la Ciudad de Rosario o en el Gran Buenos Aires).
Los aborígenes argentinos hablaban distintas lenguas, algunas de las cuales mantienen su vigencia. Entre ellas están: el quechua (o quichua) que se habla en el noroeste, el guaraní, en la Mesopotamia, y el Mapudungum en la Patagonia por los mapuches. Casi todos, sin embargo, emplean también el castellano, lengua oficial de nuestro país (ya que si no fuese así, de esta manera, quedarían totalmente excluídos de la sociedad y no podrían realizar sus reclamos)
Los pobladores indígenas poseen organizaciones, como la Asociación Indígena de Argentina (CAI), y otras provinciales. Éstas, son de tipo gubernamentales y están a favor de las comunidades pero terminan beneficiándose ellas mismas. También existen asociaciones de otros sectores de la sociedad ajenos a la comunidad. Por último, hay organizaciones integradas por los mismos indígenas, por lo que son las que más luchan por sus derechos.
Es claro que para los aborígenes no hay igualdad de oportunidades en el ámbito laboral. A la hora de buscar un empleo, se los discrimina y más en las ciudades en donde se los llama indocumentados y ocupan los lugares más pobres. Las mujeres indígenas son muchas veces víctimas de violaciones.
Con respecto a la educación, existen programas en algunas provincias, por ejemplo, para enseñarles su lengua nativa; pero al no haber un espacio para llevar a cabo la enseñanza, estos terminan en la nada.
La construcción de nuevas tecnologías está quitándoles cada vez más tierra a los pobladores nativos. Un ejemplo de esto, es el caso de los Collas en el noroeste salteño, ya que se está realizando la construcción de gasoductos (conducción que sirve para transportar gases combustibles a gran escala y que es de gran utilidad para actividades económicas actuales) sobre un cementerio donde están enterrados familiares con sus pertenencias. Hoy en día las comunidades se ven obligadas a tomar elementos de la sociedad como ser alimentos (gaseosas, golosinas, etc.) pero no por eso dejan producir algunas artesanías: ellos prefieren seguir elaborando su ropa, tales como prendas hiladas o tejidas con la lana de sus propias ovejas. También siguen conmemorando festividades como el carnaval que hace honor a la Pachamama, ésta es una costumbre ancestral de algunos pueblos originarios.
Otro problema que deben enfrentar es la expulsión de sus tierras por parte de empresas sojeras, plantas de celulosa, petroleras, minería a cielo abierto, turismo cinco estrellas etc. que en muchos casos están apoyadas por el gobierno, el cual no los tiene en cuenta y prefiere seguir beneficiándose sin importarle los derechos de estas comunidades como si su opinión no tuviese ponderancia; irónicamente, muy similar a lo que sucedía en los principios de nuestra historia como país.
“Los gobiernos de hoy tienen la misma ideología de los que intentaron nuestro exterminio. Responden a los mismos intereses que se beneficiaron con la apropiación de nuestro territorio. Generan condiciones políticas y adecuan las leyes para que grandes grupos económicos se apropien de recursos estratégicos que están dentro de nuestro espacio. Agua, petróleo y oro son sólo un ejemplo” dice Chacho Liempe, referente del Consejo Asesor Indígena (CAI) de Río Negro.
No todo es negativo, hay varias organizaciones que no se quedan con los brazos cruzados ante el conflicto con las tierras. Esto lo podemos ver en un caso particular, como lo es el de los Mapuches en el Sur de nuestro país, que de a poco están recuperando sus antiguas tierras ancestrales. Ya lograron recuperar aproximadamente quinientas sesenta y cinco hectáreas en plena estancia Benetton. El Consejo Asesor Indígena ya recuperó, en los últimos años, 150 mil hectáreas en Río Negro. “Tenemos la decisión de ir recuperando lo que legítimamente nos pertenece”, resumió Chacho Liempe, referente mapuche del CAI.

A pesar de que ya hayan pasado más de seiscientos años desde la conquista de América, las comunidades indígenas, aunque parezca mentira, siguen siendo hasta hoy objeto de discriminación en vez de ser respetados por ser “los dueños originarios” de las tierras en las que vivimos. Podríamos trabajar mancomunadamente y manteniendo una buena relación, como se hace por ejemplo, en Canadá.
Hay algo que es muy importante destacar, y es que ellos se sienten cada vez más, orgullosos de sus orígenes y han tomado conciencia de reclamar por sus derechos.

Integrantes:
Gandulfo, Tomás
Margulies, Daiana
Roa, Melisa
Valfré, Michelle
Massera, Mariel


Bibliografía:
http://www.regionnortegrande.com.ar/?articulo=1046
http://www.geocities.com/icacordoba/abo-en-arg.htm
http://www.clarin.com/diario/2001/01/07/s-04601.htm

Giambastiani dijo...

GRUPO 5
Durante años, el fantasma de la Constitución de 1953 mantuvo una postura institucional discriminadora para con los pueblos originarios. Si bien en el tiempo se dieron varias reformas constitucionales (1860, 1866, 1898, 1949 1957 y 1972) que buscaron renovar esta postura, no se logró un cambio sustancial hasta la Reforma constitucional del 22 de agosto de 1994, cuando las políticas legislativas tradicionales fueron finalmente reemplazadas por conceptos innovadores, que se adecuaban al contexto en que se vivía, marcado por el avance en las valoraciones sociales.
El Artículo 75, inciso 17 de la Constitución nacional de 1994 postula: "Corresponde al Congreso... Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes y embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones".
El proceso legislativo del reconocimiento de estos derechos tuvo su origen en varias leyes nacionales y provinciales que fueron mostrando el cambio paulatino en la relación entre el Estado y los pueblos indígenas. La ley 23.302 de 1985, sobre “política indígena y apoyo a las comunidades aborígenes" fue la primera ley argentina que contemplaba la problemática de estos pueblos; asimismo, el Convenio 169 de la O.I.T (Organización Internacional del Trabajo) sobre los Pueblos indígenas y Tribales de en países independientes –aprobado en 1987 mediante la ley 24.071- incorporó las demandas indígenas y las convirtió en derechos universalmente reconocidos; siendo el único instrumento jurídico internacional en regular estos derechos desde diferentes ámbitos de interés.
Con la última reforma constitucional en 1994, además de un cambio en la concepción del derecho de los pueblos originarios, se da una modificación en la interpretación y obligaciones del Estado frente a las problemáticas indígenas; teniendo el Congreso, entonces, el deber de integrar a estas comunidades y de darles un trato igualitario como al resto de la sociedad, promoviendo su cultura e idiosincrasia.
El Congreso además, debe asumir la realidad del “reconocimiento de la posesión y propiedad comunitaria de la tierra que tradicionalmente ocupan”, entendiendo que la posesión de estas tierras tradicionales aborígenes poseen rango constitucional y debe tenerse en cuenta en las políticas de tierras. El artículo se refiere también a la “regulación del acceso a tierras aptas y suficientes para el desarrollo humano”, lo cual le da al Estado la obligación de garantizar el espacio terrestre de asentamiento y la atención a los indígenas en el caso de surgir una necesidad con respecto a las tierras. Conjuntamente, se les reconoce la personería jurídica de sus comunidades, que les permite ejercer sus derechos y defender sus intereses desenvolviéndose en cualquier ámbito; y se promueve su participación cuando se traten temas de interés para sus pueblos, como temas referidos a los recursos naturales.
Desde la Reforma, el contenido del inciso ha sido objeto de diversas críticas, de las cuales se puede nombrar las de Gonzalo y Juan Fernando Segovia, que acusan de “falsa igualdad” a lo dicho en el artículo, y alegan también que se hacen pasar por derechos lo que son en realidad privilegios. Otras críticas fueron por parte de Miguel Ángel Ekmedjian, quien expuso que el reconocimiento de la “preexistencia” de las comunidades es una obviedad, por ser estos pueblos anteriores al nacimiento de la República, y también interpretó literalmente el primer párrafo del inciso, y lo definió como “la admisión de otra nación dentro de la Nación argentina”; muy diferente a la pretendida “Unidad en la diversidad” por las comunidades indígenas. Expuso también su preocupación en caso de conflicto intercultural, debido a la ambigüedad con que es tratado el tema de los medios para que la identidad de los pueblos indígenas esté garantizada.
Esta reforma constitucional se estableció en un periodo de transformaciones sociales, que demandaban un cambio en el trato indígena, al analizar y criticar el ultraje a los pueblos originarios en la historia. Muy distinto fue el contexto en el que se creó la Constitución de 1953, cuando el propósito del estado era eliminar la barbarie y engendrar un país puramente poblado de inmigrantes europeos, llevando a cavo políticas de “integración” violenta, basadas en la atribución constitucional del Congreso de “proveer la seguridad de las fronteras, el trato pacífico con los indios y su conversión al catolicismo” –artículo 67, inciso 15-.
Se puede considerar que a partir de la reforma constitucional del ´94, el reclamo histórico de una Argentina homogénea se acabó, y en cambio se estableció una Argentina con diversidad cultural, donde los derechos de cada pueblo deben ser respetados por el Estado. Es preciso para esto, un Estado fuerte que pueda mantener estos derechos frente a los intereses hegemónicos a los que fue propensa la sociedad argentina en la historia.
La idea de derecho a la identidad indígena supone la permanencia de los pueblos originarios en los territorios en los que habitan, por estar arraigados a ellos y mantener en sus tierras parte de su cultura. Por otra parte, también supone la necesidad de una organización política para que las comunidades puedan intervenir democráticamente.
La reforma en 1994 marca entonces el comienzo de un cambio para los indígenas, donde sus derechos son contemplados constitucionalmente y se plantea una relación de respeto mutuo entre las diversas culturas que pueblan la Argentina.

Carla Bembenaste dijo...

Trabajo Práctico
Conquista del desierto-Consecuencias


La llamada “conquista del desierto”, logró incorporar 15.000 leguas de tierras localizadas en los márgenes del río colorado, en Río Negro, Neuquen y Santa Cruz, para el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Así se logro superar la crisis económica establecida en ese periodo. Se formaron nuevos pueblos, la soberanía fue asegurada y la gobernación de la patagonia se relacionó con la del resto del territorio.
Vale aclarar que dicho desarrollo se alcanzó, principalmente, a cuestas de los pueblos originarios. Ellos sufrieron el exterminio sistemático, la prisión en la isla martín garcía, el confinamiento en colonias, el traslado a lugares extraños y fuera de su tierra natal para desarrollar la ganadería y las actividades agrícolas, la incorporación forzada de nuevos hábitos y formas de vida, la supresión compulsiva de costumbres y tradiciones, el desmembramiento de las familias y las epidemias, entre otras cosas.

Las tribus originarias más afectadas fueron los Mapuches, los Ranqueles (que son una etnia originaria que forma parte de los mapuches) y los Tehuelches. Los grupos étnicos que habitaban el territorio disputado.

Las creencias de los Mapuches, luego de la conquista, exterminadas se basaban principalmente en el culto de los espíritus, antepasados, y a la fuerza de la naturaleza. Creen también en un ser superior que los gobierna. A pesar de todos los seres presentes en su creencia, nunca eligieron dioses propios como lo habían hecho los griegos o los germanos. Muy pocas veces celebraban sacrificios humanos y siempre como una manera de expiación frente a los grandes cataclismos naturales. Ésta cultura tiene una gran influencia cristiana.
Los Tehuelches, como en el caso de otras tribus, no lograron desarrollar una estructura estatal, es decir que no poseían un sistema sectario religioso (estructura vertical). Esto resulto extraño para muchos investigadores los que destacaban que en el occidente el sistema secretario religioso es el que se suele entender comúnmente. Igualmente, estas tribus, como todos los pampidos, tenían un sistema de creencias basados en mitos y ritos, no existiendo un sacerdocio sino el tipo de función que suele ser llamada Chamanismo. Sus Chamanes ejercían la medicina con la ayuda de esos espíritus.
Es importante tener conocimiento de lo que se perdió para entender realmente el grado de genocidio y crueldad que tubo lugar en éste hecho.
Volviendo al tema, Alsina y Roca, expandiendo la frontera hasta Río Negro, aumentaron la posibilidad de explotación de la pampa central dándoles así a los terratenientes mayor seguridad y tierras a menor precio.

En lo social, partiendo de las diversas investigaciones, podemos decir que el saldo era de miles de indios muertos. Dentro de las pocas tribus que sobrevivieron a esta campaña, las cuales fueron desplazadas a las zonas menos fértiles de la patagonia, 14.000 nativos fueron reducidos a la servidumbre, especialmente las mujeres que eran enviadas por diferentes barrios; mientras que unos 10.000 fueron tomados como prisioneros, los hombres eran llevados a la Isla Martín García, donde la mayoría muere a los pocos años. Otros 3.000 nativos eran enviados a Buenos Aires donde fueron separados por sexos para “evitar su procreación” – como afirma Felipe Pigna.

“Para mujeres y niños (...) el servicio domestico, y para los hombres, el ejercito de la marina (...). Pasaron de ser indios a ser reclutas” – Insiste Jorge Lanata

Es indiscutible que el prestigio se lo llevó la clase dirigente. Destituyendo a los indios y comprando sus tierras, pocas familias se hicieron dueñas de grandes parcelas e inauguraron sus carreras de grandes terratenientes, se destacaron familias como los Anchorena, los Iraola y los Martínez de Oz, entre otros.
Igualmente ésta campaña le sirvió a Roca para conseguir el prestigio necesario lo cual lo llevó a la primera presidencia de la Argentina en 1880-1886.

La política con Roca se ligaba a las ideas alberdianas, consiguió un país donde sus habitantes puedan ejercer todo tipo de libertades civiles y económicas. En relación a la política, como muchos antecesores ya habían establecido, ésta solo estaba al alcance de la gente mas culta y con “capacidad para gobernar”. Se muestra así, a simple vista, que nada era objetivo.
Los políticos de la época, usaron todo tipo de armas para mantener al pueblo en orden y manejarlos a su antojo, tal es el caso del soborno, regalos, recompensas, etc. En la otra mano, los opositores no se encontraban organizados suficientemente bien como para enfrentarse a éste régimen represivo, por lo tanto el poder resultaba legitimo, es decir, aquel que no querría que lo fuese era eliminado

Otras consecuencias importantes, fueron la extensión de la red telegráfica militar y el establecimiento de colonias para los indígenas sobrevivientes (“fortines”)
A los colonos se les tenia que dar elementos para construir sus viviendas y semillas para cultivar, también, un sacerdote que vivía en la colonia imponía el convertimiento al catolicismo. Es decir, todas las colonias estaban bajo el orden militar.


Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Conquista_del_Desierto
http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/buenos_aires/ultimo-malon/campania.htm
http://www.taringa.net/posts/info/923625/La-_Equot;conquista-del-Desierto_Equot;.html http://www.elhitoriador.com.ar/articulos/republica_liberal/conquista_del_desierto.php
Consultas en clase
“Algo habrán hecho” – conquista del desierto
Encarta
“Facundo: civilización y Barbarie” - Sarmiento